Formulación de Políticas Públicas Basadas en Evidencia

Serie: El proceso de las políticas públicas.

Paul Cairney, Profesor de Política y Políticas Públicas en la Universidad de Stirling, Escocia. Enlace a texto original en inglés.

 

El término ‘Formulación de Políticas Públicas Basadas en Evidencia’ (en inglés Evidence Based Policymaking) es ampliamente usado y aceptado en los medios de comunicación y en las redes sociales. A menudo, este concepto representa un ideal que los gobiernos no logran alcanzar. Un alegato frecuente es que los formuladores de políticas públicas ignoran, no entienden o no actúan de acuerdo con la evidencia correcta.

Sin embargo, si observas los estudios de políticas públicas, tiendes a encontrar discusiones altamente críticas acerca del concepto, además de comentarios acerca de la ingenuidad de las personas si éstas creen que la formulación de políticas basadas en evidencia es una posibilidad (EBPM, por sus siglas en inglés). Algo de ello simplemente tiene que ver con la falta de claridad sobre lo que EBPM significa. Otro tanto con el argumento de que en los estudios de políticas públicas la gente no entiende el proceso de las políticas cuando demandan el uso de EBPM. De lo anterior se desprenden 2 argumentos comunes en los estudios de políticas públicas:

  1. EBPM es un modelo ideal, útil únicamente para describir lo que no sucede y lo que no puede suceder

EBPM debería tratarse de la misma manera que el modelo ideal del “formulador racional de políticas públicas”. Al identificar los límites de la racionalidad comprensiva (también conocida como absoluta o sinóptica), exploramos las implicaciones de la “racionalidad limitada”. Por ejemplo, al afirmar que los formuladores de políticas públicas no tienen la capacidad de recopilar y analizar toda la información, identificamos las heurísticas y los atajos que ellos utilizan para recopilar la información que pueden. Esto puede revelar sesgos hacia ciertas fuentes de información (que pueden ser más importantes que la naturaleza de la evidencia misma). Al afirmar que los formuladores de política sólo pueden prestar atención a una pequeña fracción de los problemas de los que son responsables, identificamos qué asuntos son colocados como prioridad en la agenda pública y cuáles son ignorados. Nuevamente, hay mucho más en este proceso que la naturaleza de la evidencia: se trata de la manera en que los defensores “encuadran” los problemas y cómo estos problemas son entendidos por los formuladores de políticas, quiénes son considerados responsables de resolverlos.

  1. Los científicos usan evidencia para destacar problemas públicos, pero no para promover cambios en las políticas

La literatura sobre política públicas contiene teorías y estudios que usan la ciencia de la formulación de las políticas públicas para explicar cómo dicha formulación funciona. Por ejemplo, los estudios de “equilibrio interrumpido” usan la racionalidad limitada para identificar largos periodos de estabilidad y continuidad en la formulación de las políticas, las cuales son interrumpidas por profundas e importantes ráfagas de inestabilidad y cambio. En algunos casos, los formuladores ignoran algunas pruebas durante años, luego, abruptamente, prestan una atención desproporcionada a la misma evidencia. Esto puede derivar de la sustitución de algunos formuladores de políticas por otros (por ejemplo, después de las elecciones) o de un suceso que capte la atención el cual los impulsa a desviar su atención desde otros lugares. Además, los estudios de difusión de políticas públicas utilizan la racionalidad limitada para identificar la emulación de políticas en ausencia de aprendizaje; el traslado de una política pública por parte de un gobierno que podría no saber mucho sobre por qué dicha política tuvo éxito en otro lugar. En tales casos, una política puede introducirse tanto por su reputación como por la evidencia de su éxito transferible. En otros estudios, como en el “marco de las coaliciones promotoras”, identificamos una batalla de ideas, en la cual diferentes grupos buscan reunir e interpretar evidencia de maneras muy diferentes. EBPM trata sobre la interpretación dominante del mundo, los principales eventos y las consecuencias de políticas públicas hasta ahora.

En cada caso, el primer punto en general es que los responsables de las políticas públicas tienen que tomar decisiones importantes en momentos de incertidumbre (falta de información), ambigüedad (incertidumbre sobre la manera de entender un problema y su solución), y conflicto (sobre la forma de interpretar la información y extraer conclusiones). Sin embargo, lo hacen recurriendo a atajos. Por ejemplo, usan la información de fuentes en las que confían y adaptan esa información a las creencias que ya tienen. El segundo punto, es que, incluso en los sistemas “Westminster”, hay muchos responsables involucrados en las políticas públicas. Podemos comenzar con la identificación simple de un único formulador completamente racional en el centro del proceso de políticas públicas. Sin embargo, terminaríamos identificando una imagen complicada en la cual muchos actores (en distintos niveles o tipos de gobierno), influyen en la forma en que se presentan las pruebas y se formulan las políticas.

En este contexto, una simple petición para que el gobierno haga algo con “la evidencia” puede parecer algo ingenuo. Tal apelación a la evidencia relacionada con un problema en particular está incompleta sin una apelación previa a la evidencia en el proceso de las políticas públicas. En lugar de lamentar la falta de EBPM, necesitamos una mejor comprensión de los límites de la EBPM para informar la forma en que conceptualizamos la relación entre la información y las políticas públicas. Esto es tan importante para el científico que busca influir en la elaboración de políticas públicas como lo es para el científico que formula las políticas. El primero debería identificar la manera en que funciona el proceso de política y tratar de influir en el sobre esa base (no en la manera que nos gustaría que fuera). La comprensión de solo un aspecto de EBPM es el rechazo de EBPM.

Vea también:

Este post es uno de muchos acerca de EBPM. La lista completa (en inglés) se encuentra aquí:

https://paulcairney.wordpress.com/ebpm/

Formulación de Políticas Basadas en Evidencia” y el Estudio de las Políticas Públicas

Un “cambio decisivo hacia la prevención”: ¿Cómo convertimos una idea en una política basada en evidencia?  (en preparación)

Traductores

Anette Bonifant Cisneros anette.bonifant@york.ac.uk

Enrique García Tejeda enriquegarciatejeda@gmail.com

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Filed under Evidence Based Policymaking (EBPM), Políticas Públicas

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